Kokotxas, antología del periodismo musical español (Vol.I)

B.Echeverría

Bruno Galindo, escritor y periodista, ha emprendido la difícil tarea de crear el primer volumen de una antología que recoge seis décadas, desde 1965 hasta el año 2022, de textos periodísticos musicales en español. A lo largo de sus páginas se suceden entrevistas, crónicas y artículos que marcan un recorrido histórico y sociológico a través de la música. Todo ello de la mano de Liburuak, una de la editoriales de referencia en cuanto a publicaciones de temática musical en la península.

En el primer párrafo de la introducción, has sabido adelantarte y contestar a la casi inevitable pregunta (a veces reproche) que toda persona que emprende la tarea de publicar una antología suele enfrentarse ¿por qué has elegido esos artículos y no otros?, en ese sentido, ¿a lo largo del proceso pensabas en esto en algún momento?

En mi búsqueda he buscado piezas que fueran un poco retrato de época, que contuvieran el lenguaje y el foco de la época. Obviamente pesó también el elemento de cierta excelencia. Y el equilibrio temático. Aparte de estos artículos escogí otros, pero la primera estimación de la editorial fue demasiado optimista y al final no han cabido todos en el libro. Abarcarlo todo es necesariamente frustrante.


Entiendo que esta recopilación tiene mucho de proceso de investigación y de documentación, en ocasiones colectivo y en otros momentos echando mano de tu memoria y a tu fecunda carrera como periodista ¿cómo fue el proceso de gestación de este primer volumen?

Hubo una parte del libro, conformada por tres o cuatro décadas, que conocía bien y en la que me costó poco dar con los materiales que buscaba. Otra parte me quedaba más lejos; ahí hablé con gente, visité bibliotecas, consulté colecciones… Un artículo o autor me fue llevando a otro. Hay mucha investigación en el libro, sí.

En el libro, en la primera etapa (1965- 1972), donde el periodismo musical en la península era todavía un erial, has seleccionado la visita de los Beatles a Madrid y Barcelona y su cobertura por parte de la prensa. ¿Crees que supuso todo un reto periodístico hacer frente a un fenómeno no solo musical sino también sociológico?
No creo que se hablara siquiera de periodismo musical; eran sobre todo artículos sobre música en prensa generalista, y algunas, muy pocas publicaciones dedicadas a la música. Respecto a los Beatles, entiendo que lo sociológico se comía a lo musical: debía ser muy difícil enfocarse estrictamente en la música de la banda por todo lo que se movía alrededor suyo.


Tan solo siete años después de esta visita, Joaquin Luqui publica en “El Gran Musical” un reportaje sobre el “Tour” europeo de
Paul McCartney & Wings , en él se nota un contraste y evolución en la narración, el peinado de los músicos deja de ser importante y Luqui da protagonismo a las canciones.
Bueno, Luqui era muy fan, como es sabido. Seguramente la mayor (y mejor) parte del periodismo beatle se ha escrito después de la disolución del grupo.

Cómo piensas que eran aquellos primeros periodistas musicales, ¿qué escollos crees que se podrían encontrar con mayor frecuencia?
Supongo que era gente apasionada, que sabía reconocer una energía en aquella música que estaba fuera de la comprensión de la generación anterior, y que necesitaba comunicar ese sentimiento. Esto último le ha pasado a todas las generaciones, hasta las actuales, pero ellos tendrían que convencer a sus jefes, algunos de los cuales tenían demonizada aquella música. No tenían muchos sitios donde publicar, al menos en los primeros años 60.


En la misma línea y en relación a la prensa musical, ¿qué papel jugaron en el periodismo en general y en el musical en concreto aquellas primeras revistas como Fans, Fonorama, Mundo Joven, Discóbolo o El gran musical?

Fueron los pioneros. La cadena sigue a partir de estas cabeceras, son los primeros eslabones.

El nombre del promotor musical Gay Mercader sale a relucir en el libro, ¿hasta qué punto figuras como la suya han tenido que ver en que se pudiese hacer periodismo musical aquí?

Es curiosa tu pregunta; Gay escribió un único artículo musical (junto a Oscar Tusquets); me contactó hace unos meses para preguntarme si se lo podría localizar y se lo mandé. Era una crónica del festival de Bath de 1970 (tocaban Led Zeppelin, John Mayall, Donovan…); creo que salió en Mundo Joven. Yo creo que ha tenido una influencia importante pero indirecta: su labor fue traer a España a los artistas. Y entre el público hubo muchos futuros periodistas (me incluyo).

Teniendo en cuenta tu dilatada trayectoria como periodista, ¿crees que se puede hacer una radiografía a nivel social y cultural con base en el periodismo musical que se hizo en cada época?

Así lo creo. El libro se marca uno de esos objetivos: ir guiando al/la lector/a por un viaje que empieza por los yeyés, sigue por la psicodelia hippie, la modernidad, el boom de las discográficas multinacionales, la llegada de internet, las redes…

Atendiendo a tu propia experiencia, ¿cuál es el cambio más radical que se ha dado en el periodismo musical en la última década?

La llegada de Internet, sin duda. La atención se disipa, los artículos se vuelven híbridos, el valor de la profesión se desmorona… Sí: internet.




















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