
B.Echeverría
«Estoy enfermo de canciones, de libros, de textos» así reza el primer verso de la canción «Enfermo» del disco Brutalismo de Santiago Isla (Ruido Blanco, 2024). Y sin duda se nota ese poso. Decía el arquitecto, poeta y premio Cervantes Joan Margarit que «la vida te ha de pillar leído» y a Santiago Isla la publicación de su primer disco en solitario lo ha hecho y no solo leído sino también con horas de cine y de escucha de música a sus espaldas. Una mochila que lleva a cuestas desde bien joven y que es de esas que no molesta ni pesa, todo lo contrario, nutre sus canciones.
Su disco sorprende, no es en absoluto predecible musicalmente. Medios tiempos como en «Sabadell-Ponferradina» son sustituidos por canciones rápidas, casi frenéticas como «Un empujón». Además, en sus canciones también queda patente su vena narrativa, nos encontramos ante micro historias cantadas como «Por qué habéis venido» que enganchan como sucede cuando lees un buen relato.
No cabe duda de que Santiago Isla es un aventajado letrista, logrando combinar de una forma extraordinaria lo mundano, el lenguaje propio de la calle con elementos mucho más refinados logrando así una mezcla explosiva. Todo ello convive, sin prejuicios, en un solo disco.
No podía faltar el tributo a su ciudad, Madrid, por la que siente admiración, su canción «No dejemos que Madrid se pare» pasará a engrosar, sin duda, la famosa lista de reproducción «Treinta canciones sobre Madrid» que el músico coruñés David Quinzán creó en su momento .
El disco se cierra con la canción «Alegría» atreviéndose con la difícil tarea de musicalizar el soneto del poeta madrileño José Hierro.
En definitiva, estamos ante un artista incombustible capaz de demostrar, sin reparo, que quien tiene cosas que contar puede hacerlo desde diferentes disciplinas ya sea la música o la escritura.
